Aquí encuentras un simple ejemplo de por qué debes comprimir las imágenes de tu web.
Imagen original

- Dimensiones de la imagen: 5184×3456 (Si haces clic derecho en la imagen y abrir en pestaña nueva, verás que es enorme).
- Tamaño de archivo: 4,07MB ( 4070 KB )
Imagen reducida

La misma imagen, pero en un tamaño más adaptado a lo máximo que se verá en una pantalla de ordenador.
Sólo con cambiar las dimensiones, ya estamos reduciendo el tamaño del archivo.
- Dimensiones de la imagen: 800×533 pixels
- Tamaño de archivo: 299 KB
Imagen comprimida
La misma imagen, pero comprimiéndola, esto es, cambiando la forma en que se guarda para que «ocupe menos» en disco.

- Dimensiones de la imagen: 800×533
- Tamaño de archivo: 34 KB
Diferencia de la doble compresión
La primera está solo reducida en dimensiones, pero sin comprimir (guardada al 100% en Gimp).
La segunda se ha comprimido al 80% en Gimp primero antes de pasarla por Tinypng.
Aquí puedes ver que la diferencia considerable, y es como conseguimos la máxima compresión:

Como ves, la diferencia no se aprecia apenas.
Sigue leyendo cómo comprimir imágenes para la web.



