He leído en varias ocasiones sobre algunos miedos de emprender que solemos tener las emprendedoras. A veces nos pueden hacer perder un poco el norte… Pero tienen solución.

En esta entrada, te voy a contar cómo me he enfrentado yo a estos miedos, con consejos para superarlos.

¡Ser valiente no es no tener miedo, sino ser capaz de enfrentarse a tus miedos y superarlos!

El miedo de emprender

Algunos de los más miedos más habituales al emprender son…

  1. El síndrome del impostor: Es el pensar que no eres lo suficientemente bueno para cobrar por lo que ofreces.
  2. Exceso de perfeccionismo: Cuando te entretienes tanto intentando hacer todo perfecto que parece que nunca acabarás.
  3. Creer que los demás son mejores que tú: Las comparaciones nunca son buenas. Y cuando emprendes y ves que parece que a todos los demás les va genial y a ti no, puede resultar realmente desalentador.
  4. Pensar que no vas a ganar suficiente: Esto obvio es lo que más echa para atrás a mucha gente, o te mantiene en vilo. Como me decía mi suegra, con un negocio desde hace 35 años: Nunca sabes si va a entrar la gente por la puerta o no.

¿Cómo enfrentarse a estos miedos de emprender?

Te voy a contar algunos trucos que a mí me han funcionado para librarme de estos problemas.

1 – Quitarse el síndrome del impostor

Tienes que ganar confianza en lo que sabes. Porque si realmente te gusta el tema con el que vas a emprender, seguro que sabes muchísimo más de lo que crees. (Y si no te gusta, a lo mejor deberías pensarte un poco el tema).

Yo lo que te recomendaría, es que entres a ver qué hace tu competencia. Pero a examinarlo de verdad. Mira lo que hacen con ojo crítico, mira sus redes, busca sus trabajos, u opiniones sobre ellos… Y seguro te darás cuenta de que tú puedes hacer lo mismo, y otras incluso que tú puedes hacerlo mejor. Y si aún no te crees capaz, igual es que no estás en el mismo punto de negocio.

También está bien si consigues entrar en grupos de emprendedoras de tu sector… Ahí donde salen las dudas y los trapos sucios… Y de pronto igual ves que tienen también dudas, que no lo saben todo y que incluso en alguna ocasión puedes tú aconsejarles o resolver dudas de los demás. ¡Y esto ayuda a subir mucho la confianza como profesional!

Mi experiencia personal luchando contra el síndrome del impostor

Cuando me decidí a empezar como diseñadora web en Alemania, también tenía este miedo. Partía sólo con experiencia con proyectos propios, de familiares y amigos al principio. Hasta que algunas emprendedoras empezaron a confiar en mí. Pero a mí aún me costó el creer que estaba capacitada para hacerlo.

Yo superé mi síndrome así, desde que me uní a un par de grupos de diseñadores y profesionales del SEO. Y por ejemplo me llevé una sorpresa enorme, cuando en uno de los grupos de diseñadores web en que entré, se interesaron por mi curso del tema Divi. Yo lo había hecho pensando en mis clientes, y que a otros diseñadores les pareciese útil me resultó todo un orgullo.

2 – Controlar el perfeccionismo

Es el miedo de emprender que más nos puede robar tiempo a veces. El querer que esté todo perfecto. Pero bueno, hay que lidiar con él. Porque sino te eternizas. Como suelen decir…

«Mejor hecho que perfecto»

Hay a quien le afecta más y a quién menos. Yo por ejemplo siempre fui de hacer el examen, confiar y entregarlo enseguida en vez de revisarlo y revisarlo…

Hay que saber encontrar un balance, entre un trabajo bien hecho (ya que perfecto es imposible) y una dedicación que te permita una ganancia por hora de trabajo decente. ¡Si no, te vas a matar a trabajar por una ganancia ínfima por hora de trabajo! Es muy buena idea saber cuánto beneficio estás obteniendo por hora de trabajo. Te ayudará a encontrar este balance.

3 – No te compares con todos

En general, hay que tener cuidado a la hora de compararse. No es lo mismo compararse con alguien que está en la misma fase que tú, que con alguien que lleva ya muchos años por ejemplo.

Intenta ser menos crítica contigo misma. Es buena idea que tengas en cuenta el tiempo que llevas con tu emprendimiento y tu situación personal, antes de compararte con nadie. Obvio una mamá que intenta emprender con un trabajo por cuenta ajena e hijos va a tener mucho menos tiempo que una emprendedora sin familia… Lo que no quiere decir que no puedas llegar. Solo que igual necesitas algo más de tiempo.

4 – Ten claros cuáles son tus objetivos financieros

Y por último, para poder vivir con el miedo de si ganarás suficiente… Hay que revisar y planificar las finanzas.

Lo primero es que debes de tener claro qué dinero necesitas para vivir. Y luego ver si con tu negocio podrás conseguirlo. Para ello lo habitual es hacer un plan, conocer los gastos de tu negocio y marcarse unos objetivos de ventas que necesitas cumplir para conseguirlo.

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También es importante tener en cuenta algo que hoy día se omite mucho: Para tener un negocio, se requiere invertir. Ya sea tiempo, o dinero. Los negocios no aparecen por arte de magia, y debes tener esto en cuenta en tu planificación.

El punto será pensar según tu situación ¿Qué es lo peor que puede pasar si me va mal? ¿Qué plazos tienes para poner tu negocio en marcha? ¿Tienes ahorros o puedes conseguir financiación?

Si luego ves que no llegas al plan, te tocará hacer acciones para cambiar de estrategia e intentar de otra manera. Y si no es viable… Pues tocará reconsiderarlo.

¿Cómo quitarse el miedo a emprender?

Como conclusión planteo esta pregunta. Yo diría, que realmente no te lo quitas nunca del todo. Siempre hay cierta incertidumbre. Una nunca sabe lo que puede pasar en la vida en general.

Como decía antes, a veces lo que hay que hacer es enfrentarse a los miedos. Y tirar para alante.

¡Mucho ánimo para todas!