¿Qué es necesario y qué se permite para el consentimiento de los usuarios a recibir una Newsletter? ¿Serán legales los Lead-Magnets con el RGPD? Creo que son las preguntas que realmente más van a preocupar a la gente que utiliza marketing online hoy día.

Voy a hurgar más a fondo en el meollo del asunto sobre el consentimiento, para cuestionar si realmente son necesarias las casillas de verificación que en todas partes se han empeñado en incluir. Para ello, al final me he ido directamente al documento de la normativa del RGPD para ver qué dice realmente al respecto. Te cuento lo que he encontrado.

Aviso: No soy experta en leyes, ni en absoluto doy asesoramiento legal. Te ofrezco la información que he recopilado a través de distintas fuentes junto con las referencias, y soluciones técnicas que pueden ayudarte a cumplir con la nueva legislación, y en algunos casos expreso mi punto de vista y opiniones. Para información concreta sobre la aplicación de la legislación en tu negocio, deberás consultar con un profesional.

A qué nos referimos con el consentimiento

Con el consentimiento del usuario, nos referimos por ejemplo, y lo más habitual, suscribirse a tu boletín o a que le envíes e-mails informativos o publicitarios.

Dónde se regula la validez del consentimiento de un usuario

Pues para ver lo que realmente dice la ley sobre cuáles son las condiciones para que un consentimiento de un usuario sea válido, hay que ir al Artículo 7 del nuevo reglamento.

Artículo 7

Condiciones para el consentimiento

1. Cuando el tratamiento se base en el consentimiento del interesado, el responsable deberá ser capaz de demostrar que aquel consintió el tratamiento de sus datos personales.

2. Si el consentimiento del interesado se da en el contexto de una declaración escrita que también se refiera a otros asuntos, la solicitud de consentimiento se presentará de tal forma que se distinga claramente de los demás asuntos, de forma inteligible y de fácil acceso y utilizando un lenguaje claro y sencillo. No será vinculante ninguna parte de la declaración que constituya infracción del presente Reglamento.

3. El interesado tendrá derecho a retirar su consentimiento en cualquier momento. La retirada del consentimiento no afectará a la licitud del tratamiento basada en el consentimiento previo a su retirada. Antes de dar su consentimiento, el interesado será informado de ello. Será tan fácil retirar el consentimiento como darlo.

4. Al evaluar si el consentimiento se ha dado libremente, se tendrá en cuenta en la mayor medida posible el hecho de si, entre otras cosas, la ejecución de un contrato, incluida la prestación de un servicio, se supedita al consentimiento al tratamiento de datos personales que no son necesarios para la ejecución de dicho contrato.

Fuente: Artículo 7 del RGPD.

Cómo ha evolucionado el consentimiento y las leyes al respecto

Realmente, el problema radica ahí. En el famoso «el dinero está en la lista» que tanta gente enarbola.

Primero por años, cuando se empezó a asentar internet, se mandaban e-mails a diestro y siniestro sin permiso. Luego esto se redujo «un poco» con la Ley de protección de datos. Recuerdo en aquella época me hice con un «párrafo mágico» referenciando a la LOPD que les podías mandar a los que de pronto te empezaban a mandar e-mails sin tú haberles dado permiso. También era efectivo para las llamadas telefónicas, preguntar de dónde habían sacado tus datos.

Poco a poco, se fue dejando de hacer el mailing masivo. Y fue cuando aparecieron «las listas». En las que como tú les habías dado tus datos, se suponía que ya podían contactarte.

Entonces siguieron evolucionando las leyes y normativas, y se le debía indicar al usuario expresamente que se iba a apuntar a la lisa de e-mails o que se le mandaría publicidad. Hecha la ley, hecha la trampa. Comprabas algo en una tienda online, y tenías la famosa casilla pre-marcada del «Mándame información comercial». Esto ya se lleva prohibiendo hace años, y habrás notado que ya muy pocos lo hacen. Ahora las casillas estaban, pero desmarcadas.

Y ahora con los nuevos cambios, realmente es un poco más de lo mismo. Tratar de evitar que te frían a correos a la mínima que te descuidas.

¿Son legales los Lead-Magnet con el RGPD?

Antes de la entrada en vigor del RGPD estábamos en plena moda del consentimiento encubierto o condicionado. Y el «te ofrezco mi e-book, PDF o «lead magnet» mega-chulo para que te suscribas». A veces sí que te dejaban claro que te estabas suscribiendo… pero otras veces no tanto.

Con un texto en plan «Déjame tu e-mail y consigue mi e-book» y un botón «Descargar» ¿Quién diría que te estás suscribiendo a algo? Que sí, que luego igual la información es interesante… Pero para mi gusto -y el de la legislación- mejor ir de cara y dejarle claro, que se está suscribiendo.

O mejor aún, y más correcto: Darle al usuario a elegir si quiere recibir información adicional.

Y aún así, según lo que yo entiendo en la ley… es bastante cuestionable si el uso de los Lead-Magnet con el requisito de suscribirse cumplen con el RGPD.

¿Va a ser realmente un problema el uso de los lead-magnet para hacer crecer tu lista?

Por el momento no ha habido grandes problemas en este aspecto ni sanciones por este motivo.

Mi punto de vista:

  • El uso de los Lead Magnet está claro que es un gran recurso de marketing.
  • Asumir que toda persona que se suscribe quiere recibir todos tus boletines, no iría de acuerdo al RGPD.
  • Debes dejarle muy claro cuando se suscribe qué implica, nada de ambigüedades ni que esté oculto en la política de privacidad.
  • El «pon tu email, te mando algo, y luego en realidad te frío a emails» a mí no me gusta (y mucho menos si esos datos son cedidos a otras empresas, por mucho que esté en la política de privacidad).
  • Otra cosa es ofrecer algún recurso, y dar la opción a suscribirse «ya de paso». Te aseguro que hay mucha gente que sí acepta suscribirse aunque no sea obligatorio.

Yo voy a intentar seguir siendo flexible, y darle la opción a la gente a decidir siempre que pueda. Aunque me suponga más esfuerzo para luego segmentar o no pueda enviar emails a todo el mundo.

Porque al final, quien se suscribe y aceptar recibir emails, es que de verdad le interesa.

El resto: Haced lo que consideréis conveniente, teniendo siempre en cuenta lo que dice la legislación.